Si quieres grabar un vídeo para comenzar con tu estrategia de vídeo marketing pero no tienes más posibilidades que hacerlo tú solo este post es para ti. Aquí te ofrecemos algunos consejos para configurar tu cámara y asegurarte unas tomas precisas que te brinden la garantía de lograr un gran vídeo para publicar, en las redes sociales y en la web de tu marca, ese contenido que está esperando tu público .

3 tips para grabar un vídeo tú solo

1. Elige un espacio y diseña tu plató

Aunque no necesitas un estudio o un lugar exclusivo para grabar tus vídeos, sí es bueno que cuentes con una habitación o una sala tranquila que puedas preparar para grabar un vídeo para tu negocio o empresa. Para acondicionarla pon, como fondo de la toma, una planta y un sofá, también puede servir una biblioteca o unos estantes con libros y algún elemento que le dé personalidad a la escena. Ahora que ya haz creado un ambiente estéticamente agradable y adecuado puedes montar el equipo que necesitas para rodar tus vídeos.

2. Monta el equipo de manera que resulte práctico

Para grabar un vídeo tú solo es más cómodo hacerlo sentado, no estás en el entorno de un plató profesional donde, estando de pie, puedes moverte con más libertad. Pon tu silla próxima a una mesa o a un escritorio donde puedas darle soporte a tu ordenador o portátil. Te vendrá muy bien para espiar el guion o esas líneas que escribiste a modo de ayuda memoria para no olvidar nada de lo que haz preparado como contenido.

Monta la cámara sobre un trípode y colócala a continuación de esa mesa, a un brazo de distancia y apenas algo más arriba de la línea de tu mirada. Esta cercanía te permitirá conectar un micrófono, uno tipo cañón montado sobre la cámara es una gran opción para conseguir el mejor sonido para tu vídeo. Pero primero conéctalo a una grabador de audio y de ahí utiliza otro cable para conectarlo a la cámara. También para conectarle una segunda pantalla, si no tienes una cámara con pantalla desplegable, ya que si puedes verte es más fácil el trabajo de configurar la toma y conseguir un mejor resultado al grabar un vídeo solo. Y, si no tienes una entrada de luz natural que provenga de detrás de la cámara, coloca a sus costados unos reflectores con los que consigas una iluminación equilibrada.

Graba una breve toma para asegurarte que todo esté en su lugar, que no haya nada que pueda distraer la atención del espectador, comprueba la toma en la pantalla de tu ordenador y, si es necesario, haz los últimos ajustes antes de comenzar con la toma final. Ya puedes cerrar la puerta y comenzar a rodar.

3. Optimiza las tomas para facilitar la edición

Cuando tienes que grabar un vídeo solo, tú eres el presentador y también el director. Así que, si no estás muy motivado, intenta mejorar tu humor para no sonar muy apagado. Escucha esa música que te levanta el ánimo y haz unos movimientos liberadores antes de enfrentar la cámara. Y, cuando ya estés grabando, si consigues una buena toma haz un alto o una señal para indicar dónde está, esto te facilitará el trabajo cuando tengas que editarlo. Tanto si se trata de un vídeo donde tú te muestras durante todo el guion, como si en él incluyes imágenes de B-roll.

Por otro lado, y dependiendo de la cámara que tengas, puedes tener el trabajo aún más facilitado. Porque existen cámaras con enfoque automático que optimizan la toma de tu rostro cuando lo acercas al objetivo del mismo modo que cuando lo alejas. Y, si tu cámara tiene WiFi incorporado con la posibilidad de grabar a distancia desde una aplicación, bájatela al móvil y utilízalo como mando. Esto también te ayudará a olvidar las dificultades que tiene grabar un vídeo en solitario.